Hace algún tiempo, durante mi formación como risoterapeuta, unas compañeras y yo estábamos experimentando con la risa y una de ellas dijo la palabra pataia dentro de una jerigonza que nos estábamos inventando. Por algún motivo esa palabra se convirtió en el nexo de la conversación absurda que sosteníamos en un idioma inventado, y cada vez que alguien la pronunciaba estallábamos en carcajadas. Desde entonces para mí pataia es la risa, la alegría, la imaginación, ese lugar donde todo es posible.
Más tarde descubrí que Pataia es también un Parque Natural de Tierra del Fuego y vi algunas imágenes muy hermosas de ese lugar real.
Finalmente decidí que Pataia sería un espacio donde cada uno se acercara a encontrar su propia belleza a través de la belleza misma. Un Espacio Natural Interior.